Neus González

La bondad existe. Y está más cerca de lo que pensamos.

A menudo en mis talleres enseño la importancia de la generosidad, es curioso porque parece algo invisible y no se suele poner en valor, pasa desapercibido. En los colegios, los niños suelen responder mis preguntas tímidamente ya que no tienen referentes muchas veces o simplemente, no le prestan atención. Tras unos cuantos ejemplos y reflexiones, comienzan a aflorar muchos ejemplos de actos de bondad que ellos han realizado, vivido o presenciado.

Pero no solemos hablar de ello. Y lo que no se nombra no existe, lo que no se aprecia se deprecia.

En algunas sesiones en barrios de cierta conflictividad social, cuando abordo este tema, los asistentes,  prácticamente sin recursos para la subsistencia, me miran extrañados cuando hablo de generosidad, y se preguntan… ¿Y qué puedo dar yo? ¡Mucho!, les contesto. Porque la generosidad no va de dar cosas materiales (aunque las donaciones también son actos de generosidad), hay muchas otras cosas que podemos compartir con los demás, y lo mejor de todo, no cuestan dinero, y son muy importantes. Aquí va mi lista:

  • Abrazos
  • Sonrisas
  • Besos
  • Atención
  • Tiempo
  • Ilusión
  • Compañía
  • Ayuda
  • Apoyo
  • Reconocimiento
  • Nuevas perspectivas
  • Amor

Acciones cotidianas como ceder el paso, saludar al entrar a un sitio o encontrarnos con alguien, sonreír, dar los buenos días, dar las gracias, agradecer, dejar propina, hablar con respeto, esperar a alguien para abrirle la puerta, ayudar a alguien con la compra, ceder el turno, alabar a alguien por algo, felicitar, decir que está guapo-a, que se le ha echado de menos, que tiene buena cara, que agradecemos su esfuerzo, sus aportaciones… nuestros días están llenos de pequeños gestos que pasan desapercibidos porque estamos tan ocupados en nuestros pensamientos, viviendo con prisa, que no lo apreciamos, pero están ahí.

Estas pequeñas acciones son muy importantes porque nos aportan emociones positivas y simplemente, pueden alegrar nuestro día. Y podemos alegrarle el día a otras personas.

Préstales atención, agradécelas y promueve estos pequeños gestos en tu día a día. Es importante que las comentes con tus hijos y familiares para que ellos también pongan el foco en lo positivo.

De pequeñas emociones simples se nutre nuestra vida y se alimenta nuestra felicidad.

Comparto algunos videos que deseo que te inspiren y estoy segura de que te harán sentir bien 🙂

 

 

 

Neus González

Mi nombre es Neus González. Soy mamá y emprendedora, apasionada de la vida y del aprendizaje, muy curiosa y optimista por naturaleza, siempre veo el lado positivo de las cosas. Mis áreas de especialización son la inteligencia emocional, emociones positivas, fortalezas personales, optimismo, motivación, asertividad, autoestima, bienestar, felicidad y mucho más.

Licenciaturas y máster:

  • Licenciada en Psicología por la Universitat de Barcelona.
  • Máster en Inteligencia Emocional por la Universidad de Málaga. Laboratorio de emociones.
  • Máster en Psicología positiva aplicada (MAPPA). Universitat Jaume I.
  • Miembro de: Colegio Oficial Psicólogos Andalucía Oriental. Psicóloga colegiada.

Por donde pases deja huellas, no cicatrices